¿Dónde está mi acequia? Anatomía forense de una ciudad es un documental que podrá verse en la Filmoteca Murcia, los días 4 y 5 de abril de 2024. Se trata de la tercera película del proyecto La Memoria de un Río, dirigida por Joaquín Lisón.

La ciudad de Murcia, con su rica historia y su entrelazado de culturas, se convierte en el escenario de una investigación cinematográfica. ¿Qué secretos oculta bajo sus calles y plazas? ¿Cómo se ha transformado a lo largo del tiempo? La película nos invita a explorar estas preguntas desde una perspectiva inusual: la anatomía forense de la ciudad.
El Yacimiento Urbano
Murcia guarda fragmentos de su pasado, lo hace bajo cada piedra piedra y cada calle adoquinada. Desde su origen, la ciudad ha sido testigo de innumerables cambios, conflictos y avances. Pero, ¿qué huellas han dejado en su tejido urbano?
La película habla en profundidad sobre la desaparición de la huerta tradicional de Murcia que durante siglos le dio de comer a gran parte de la población. ¿Qué sucedió con esos campos verdes, con sus acequias y cultivos?
En el siglo XXI, Murcia enfrenta un debate crucial entre su área metropolitana en constante expansión y su área periurbana, dominada por la huerta tradicional y su red hidráulica de riego. ¿Es posible conseguir un equilibrio entre el desarrollo urbano y la preservación de la huerta? ¿Cómo se puede mantener este sistema milenario frente a las amenazas ecológicas a las que se enfrenta el mundo?
Una Ciudad Mitad Urbana, Mitad Rural
Joaquín Lisón nos invita a reflexionar sobre la dualidad de Murcia: una ciudad en la que las avenidas más modernas se cruzan con acequias ancestrales y en donde los edificios conviven con los cultivos. En esta anatomía forense, se revelan las cicatrices y los secretos de una ciudad que sigue latiendo junto al pavimento.
¿Dónde está mi acequia? Anatomía forense de una ciudad explora la historia y la cultura de Murcia, convirtiéndose en un viaje al corazón de la ciudad.
Sinopsis:
Toda la ciudad de Murcia se ha convertido en un gigante yacimiento arqueológico. Mientras se descubren nuevos conocimientos desde el origen de la ciudad hace 1200 años, la película se adentra en los motivos de la desaparición de más de la mitad de su huerta tradicional, despensa alimenticia de los murcianos hasta la revolución industrial.
Tras la muerte de su padre, Conchi Meseguer, directora de producción de esta película, convierte un documental al uso en un alegato y un canto a la cultura huertana en un intento definitivo por salvar a sus muertos.
