—Ya escribí mi libro, ¿Lo mando a una editorial y me siento a esperar resultados?
—No, por supuesto que no.
Mucha gente que empieza a escribir cree que su meta es poner el punto final. No hay nada más lejos de la realidad. El punto es solo el primer objetivo alcanzado.
—¿Y qué tengo que hacer ahora? —preguntan muchos cuando les dices que su trabajo está empezando.
Bueno, lo primero es ser consciente de que lo que has terminado es tu primer borrador, quedarse con él como trabajo definitivo siempre será un error.
Siguientes pasos: revisar, corregir, pedir opinión, corregir, corregir, corregir…
Antes de mandar tu trabajo a una editorial tiene que pasar por un trabajo. ¡No te quedes con el primer borrador! Hay muchas cosas por hacer:
1. Lee tu trabajo y ve corrigiendo los errores que te encuentras por el camino.
Aunque tu libro vaya a pasar por las manos de un profesional que lo corregirá, no deberías mandarlo lleno de errores, ni ortotipográficos ni de redacción. Para empezar tienes que asegurarte de que tu trabajo sea lo más comprensible posible, y muchas veces cuando escribimos de carrerilla no nos damos cuenta de las meteduras de pata que cometemos. Es importante revisarlo siempre antes de mandarlo a algún sitio. Que sea comprensible y que esté escrito lo mejor que puedas hacerlo.
De hecho yo te recomiendo que este paso lo hagas un par de veces antes de mandarlo a cualquier persona.
2. Antes de enviarlo a editoriales mándalo a un lector cero para que te haga una crítica constructiva, o mejor aún un informe de lectura. Ten en cuenta sus comentarios y tómatelo en serio. Ojo, no tiene sentido pedirle este trabajo a nadie si no vas a escuchar o si vas a ponerte a la defensiva. Escucha, lee lo que tengan que decirte y tenlo en cuenta para hacer una revisión.
Si esto se lo pides a alguien conocido y de confianza, evita que sea gente que solo te dirá que está muy bien (por ejemplo tu familia o tu pareja —a no ser que tengan un buen criterio literario y te vayan a hablar con la verdad—). Y pídeselo a más de una persona.
¡Ojo!, si vas a enviarlo a cualquier sitio, tal vez sea interesante que antes registres la obra. La forma oficial de hacerlo es el Registro de Propiedad Intelectual, aunque realmente te valdría cualquier medio que demuestre la fecha en la que escribiste el libro.
En cualquier caso, es recomendable contratar a un profesional para esta tarea, un lector profesional te hará un informe completo y te ayudará con observaciones muy concretas que pueden serte de mucha utilidad (te recomendamos los informes de tutiempoesoro.net).
Además, un informe de lectura te será muy útil especialmente si tu interés es enviarlo a editoriales tradicionales.
3. Cuando recibas esas sugerencias o ese informe del lector cero, quita, agrega y corrige lo que consideres necesario. Y por supuesto, vuelve a revisar el libro entero antes de darlo por finalizado.
Ahora sí, has alcanzado el siguiente objetivo. Estás en el momento de dar el siguiente paso: elegir tipo de publicación y editorial. O si ya tienes esa decisión tomada, toca enviarlo y esperar respuesta.
Si quieres una recomendación para autopublicar, te sugerimos la Editorial Cuatro Hojas. Todas las autoras que colaboramos en esta revista digital hemos publicado con ella y estamos encantadas, de hecho nos hemos conocido ahí porque es una editorial que fomenta mucho el apoyo entre escritores. Tienen un trato muy cercano y con mucha transparencia, desde el principio te ofrece precios orientativos para que te hagas una idea de lo que puede costar tu libro y te dice claramente los servicios que ofrece.
